Edición: Domingo 05/agosto/12

Bichectomía o cirugía de mejillas

Indicada para rostros muy redondos o poco definidos. se obtiene un perfil más armónico.

Al retirar la grasa, las mejillas adelgazan entre 1 y 11/2 cm.

Virginia Gómez N.
gomezv@granasa.com.ec

Perfil ideal. Cuando la armonía facial se ve alterada por unas mejillas muy ‘gordas’, y pese a recurrir al ejercicio, modificar la dieta o a trucos de maquillaje no se obtiene resultados satisfactorios, se puede optar por un procedimiento que consigue afinar o adelgazar el rostro: la cirugía de mejillas o Bichectomía.

Una operación que consiste en extraer las bolsas o bolas de Bichat (de allí su nombre) que son depósitos de grasa situados debajo de los músculos de las mejillas y están asociadas con los músculos de la masticación.

En los infantes esa grasa actúa, principalmente (durante la lactancia o la toma del biberón) como una especie de lubricante para que durante la succión dicha acción no les cause dolor u otra molestia. “Pero con la edad y el crecimiento de las estructuras faciales subyacentes, las bolsas grasas disminuyen relativamente en tamaño. Sin embargo, en ciertas personas jóvenes, por cuestiones genéticas o de sobrepeso se desarrollan de manera exagerada y son las responsables de que el rostro se torne demasiado redondo y abultado”, explica el doctor Ricardo Vargas, jefe de cirugía plástica del Hospital de Niños Francisco de Ycaza Bustamante y director de Posgrado de Cirugía Plástica de la Universidad de Guayaquil.

Una situación que puede causar complejos en las mujeres especialmente, pues el 99% de usuarios de esta cirugía es del sexo femenino.

La demandan todo tipo de personas, pero especialmente jóvenes candidatas a certámenes de belleza, y modelos que no están conformes con la relación entre su cuerpo delgado y su cara abultada. “Al retirar estos cúmulos de grasa, las mejillas se verán ligeramente hundidas creando un efecto más fino y atractivo del rostro”, explica el doctor Nelson Estrella, cirujano plástico Estético y Reconstructivo con 24 años de trayectoria profesional.

Diagnóstico eficaz

La doctora Marcela Yépez, con una especialidad en Cirugía Plástica Estética y Reconstructiva de la Universidad Santa Cecilia de Sao Paulo, Brasil, hace énfasis en la importancia de un correcto diagnóstico. El cirujano luego del estudio facial, determinará cuáles son las necesidades reales del paciente. En la cara, dice, pueden presentarse dos patologías: falta de volumen o exceso del mismo. El primer caso se soluciona con un lipolifting (se rellena el área con grasa extraída del propio paciente y se infiltra en pómulos o surcos para darles volumen); mientras que cuando ese rostro es muy redondo o en forma de pera (más delgada en la parte superior y más ancha en la inferior), y siempre y cuando se descarte que no es por sobrepeso o alguna cuestión hormonal, se resuelve con bichectomía.

No hay que confundir el origen de esa cara ‘cachetona’ o de ‘luna llena’ con una hipertrofia de las glándulas sublinguales o que debido a la flacidez, luzcan las mejillas ‘regordetas’ y flácidas. “En estos casos se soluciona con liposucción y lifting”, recalca.

La cirugía

Esta intervención intraoral requiere de una incisión de 1/2 a 1 cm de longitud en la mucosa gingival, a nivel del segundo premolar superior, para proceder a resecar de cada lado de la cara, la grasa que se encuentra ubicada entre el músculo macetero y buccinador. Se reseca, cauteriza y se coge entre uno y dos puntos con material reabsorbible. Es de carácter ambulatorio, bajo anestesia local. No requiere de hospitalización y se efectúa en no más de 15 a 20 minutos, aunque hay especialistas que se toman más tiempo, entre media y una hora. Sin embargo, si se hace una cirugía combinada (mentón, papada o flacidez, etc.) el tiempo quirúrgico aumentará.

Tras la cirugía, la cara quedará hinchada, pero después de 15 a 21 días el rostro volverá a la normalidad; sin embargo, dicen los expertos, es recién al mes o a los 3 meses cuando los resultados de un rostro más estilizado y armónico, serán evidentes.

Una práctica de alta precisión

La experiencia del cirujano es fundamental para evitar riesgos innecesarios como el sangrado, puntualiza el doctor Ricardo Vargas, quien en 1985, al retornar a Guayaquil después de haber hecho su especialidad en México, compartió la técnica con algunos de sus colegas. Rememora que en esa época algunos médicos realizaban la extracción de las bolsas grasas de forma externa, una alternativa que actualmente está en desuso.

Explica el doctor Estrella que durante la intervención quirúrgica el cirujano debe hacer una manipulación correcta y exacta de la ubicación de las bolsas de Bichat, para lo cual se requiere de amplio conocimiento de anatomía, ya que el mínimo error podría causar lesiones serias al paciente, como cortar una arteria o nervio facial y provocarle una parálisis; lesionar el conducto de esteno, que va de la glándula parótida a la mejilla interna, encargado de la producción de saliva, y ocasionar que esté salivando continuamente”.

Otra complicación, acota Yépez, es no conseguir igual nivel de proporción entre el lado derecho e izquierdo de las mejillas, de allí la importancia del estudio volumétrico prequirúrgico, que permitirá detectar en el paciente la depresión o asimetría facial y, según eso, sacar más o menos grasa en el lado que así lo requiera.

Por eso la recomendación de conocer no solo la trayectoria profesional de su médico sino la experiencia que tiene en este tipo de cirugía.

Detalles a tomar en cuenta

Esta cirugía está indicada a partir de los 17 años hasta los 35, porque a criterio del doctor Estrella, con el pasar del tiempo la producción y calidad de grasa disminuye, se reabsorbe en el organismo, y puede provocar un envejecimiento prematuro, notándose la cara seca o ‘chupada’.

La doctora Yépez tampoco la aconseja en adultos mayores o en mujeres comprendidas en edades de la menopausia. “En esta época siempre es bueno contar con un poco de grasa ya que si se la extrae, el rostro quedará con una apariencia esquelética”.

Cuando lo que se desea es dar mayor volumen en las mejillas se puede optar por las infiltraciones de ácido hialurónico.

Entérese...

* El volumen de grasa en las mejillas no necesariamente está relacionado con el peso corporal, por eso muchas personas delgadas pueden presentar un rostro ancho y grueso.

* Hay que descartar que el origen de las mejillas ‘gordas’ se deba por problemas de sobrepeso, o alguna alteración hormonal como por ejemplo la enfermedad de cushing que debido al aumento de la hormona cortisol hace la cara de luna llena. En este caso hay que realizar el tratamiento clínico hormonal respectivo para revertir el problema.

El posoperatorio

  • Dolor e inflamación leve en el área de los cachetes.
  • Se controlará con antiinflamatorios de tipo enzimático y antibióticos.
  • Dieta blanda durante una semana.
  • Hielo. Debe colocarse durante 20 minutos cada hora en el área de los cachetes durante 4 días.
  • Absténgase de ingerir dulces y grasas.
  • Consuma productos como helados y gelatina (porque lo frío dilata los vasos sanguíneos).
  • Evitar realizar actividades que demanden de esfuerzo físico. Está totalmente prohibido ejercitarse hasta de 2 a 3 semanas después de la intervención.
  • No se exponga al sol, porque alargaría el proceso de desinflamación e impediría una buena cicatrización de las heridas. Es recomendable esperar por lo menos un mes.
  • Consulte. Ante cualquier eventualidad, no dude en acudir a su médico.

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